La novia de Kyle, Veronica, era muy conocida por ser alegre, el caía bien a todo el mundo. Cuando supieron que Kyle no podía tener hijos, decidieron adoptar.
Estaban felices con sus hijos, y así no se parecieran físicamente a sus padres, nadie hubiera sospechado que ellos no eran sus hijos de sangre.
Kyle cuidaba con todo el amor del mundo a unos trillizos que su pareja le hizo creer que eran suyos. Ya cuando fueron mayores, los muchachos se fueron a vivir por su cuenta, pero Kyle seguía en co