Noah y Sebastien entraron al cuarto y me alegro verlos, se notaba que no tenían ni idea de lo que me estaba pasando, pero preferí mejor no contarles por ahora. Quería más bien tranquilizarme por completo antes de hablar sobre eso.
Igual, estaba seguro de que iban a estar ahí para apoyarme. Aunque eran solo dos años menores que yo, los dos eran muy maduros, sobre todo Noah, que siempre se involucraba en todo, y el tío Leo, tenía que estar lidiando con él.
Sabía que mis primos iban a ser clave pa