~Leo~ El día después de nuestra boda, Amelia y yo nos fuimos a la Isla Cain. Era un lugar muy especial para ella, uno que siempre había querido visitar, por eso elegí esta hermosa isla para nuestra luna de miel.
Durante dos semanas increíbles, nos quedamos en un resort lujoso y acogedor, en el que cada momento estuvo lleno de amor y felicidad.
Cada mañana, me prometía a mí mismo hacer lo que fuera para que nuestro amor siguiera floreciendo. Mi amor por Amelia era tan grande, sin dudas ni miedos