"¿Te encuentras nerviosa?" me preguntó Susan. No tenía sentido mentir, así que asentí. "Yo también. Mi mamá dice que mañana será peor, pero después todo estará bien." agregó, y le sonreí. No tenía mucho que decir. no quería quedarme en mi habitación preocupándome por la boda. Mi pulsera llamó la atención de Susan, y ella levantó mi mano para admirarla.
"Paladio, Leo tiene muy buen gusto..." comentó, y sonreí, apartando mi mano.
"Mi mamá me la dio. Era un regalo de mi papá ." expliqué, y ella