~Tamia~
Por fin terminamos de hacer los dardos. Amelia se había estado quejando de por qué estaba haciendo tantos, y Linda tampoco entendía para qué. La verdad, sí que eran bastantes. Los Omegas que nos ayudaron los empacaron con mucho cuidado en bolsas.
Ya era tarde, y hace unas horas Susan nos había llamado para avisarnos que les había ido bien en el viaje y que ya habían llegado a Mountain.
Me quedé parada junto a la ventana del estudio, viendo el atardecer.
Me preguntaba si todo esto ter