~Tamia~
Sylvester me besó los pies con suavidad y me miró. En ese momento pude sentir que mi corazón casi se salía de mi pecho y mi respiración se entrecortó, lo miré con incredulidad, sin poder creer que realmente fuera mío. El temido Alfa oscuro, el hombre del que solían contar historias de miedo, me masajeó los pies lentamente, sin palabras, le sonreí mientras las lágrimas rodaban por mis mejillas.
"De verdad no puedo esperar a que lo hagamos oficial." Expresé lo que pensaba. "Quiero tener un