Al salir me sentí como un adolescente, de hecho, la tomé en mis brazos y la besé mientras salíamos. Mucha gente nos vio, pero eso me importó un comino. Finalmente estaba viviendo mi vida y me gustaba.
Quería manejar hasta allá, pero en el último momento decidí que un Kappa nos llevara; dudaba que pudiera aguantar detrás del volante con lo que sentía. Luego puse mi mano en la pierna de Tamia y la subí lentamente.
“No llevo ropa interior.” Me dijo por enlace y la miré. Knight gruñó lujurioso.
Sabí