Salí silenciosamente de mi habitación para no despertar a Amelia y bajé las escaleras, pero le dije a Macy que estuviera pendiente de ella y le sirviera lo que quisiera.
De camino a la sala, me encontré con mi mamá y me preguntó por Amelia, le dije que estaba durmiendo, pero ella insistió en que estaría a su lado para cuidarla. Era entendible que fuese tan protectora con Amelia, ahora ella llevaba en su vientre el futuro de la familia Albert, además, podía ver lo emocionada que estaba mi madre