"No te preocupes, Luna." Dije, poniéndome de pie.
"Como no quieres colaborar a las buenas, supongo que tocara a las malas." Informé mientras la miraba fijamente.
"No hay nada más preciado que la vida, ¿no crees?" Continué preguntándole, como respuesta, asintió rápidamente.
"Si eres honesta conmigo, no te hare daño, pero si no... haré que te ejecuten y nadie puede evitarlo, después de todo, tu esposo ya dio su consentimiento. Es así de simple, si quieres seguir con vida dime todo lo que sepas." L