Tamia
Avery y yo insistimos en compartir la habitación. El Alfa ofreció que el médico de su manada me examinara, pero me negué rotundamente, planeaba manejar sola mi situación hasta regresar al Norte.
“Eso salió bien, demasiado bien, debo decir.” Avery comentó por enlace, tratando de ser cautelosa, yo le sonreí.
“Le creyó a Leo cuando hablaron, pero seguía sintiéndose insultado e ignorado, menos mal que vinimos.” Le respondí mentalmente, explicando mi deducción.
“El Alfa Jake Brighton es un homb