La primera discordia entre Luis y Elia fue esa noche. Si esa noche él hubiera sido más tolerante, más considerado con su esposa, tal vez después no se habrían desintegrado, no habrían llegado a ese punto tan feo.
Los hombres jóvenes, al final son impetuosos, no pueden mantener la calma.
Luis tenía una bola de fuego en el corazón, regresó al dormitorio y levantó a Elia, forzándola a tener relaciones maritales. Uno dominante y violento, la otra a medias cediendo, no fue un encuentro amoroso placen