Al anochecer, Elia se recostó en el sofá de la villa, viendo televisión con aburrimiento.
En el patio se escuchó el sonido de un auto.
El manager de Iván lo trajo, lo saludó y se fue muy conscientemente.
Iván provenía de una familia común, se decía que su papá y mamá habían perdido sus trabajos, solo por las circunstancias adversas había aceptado entrar al mundo del entretenimiento, y apenas entró cayó en la guarida de lobos de la señorita Balmaceda.
Llevaba una camisa blanca y pantalones negros