Muy temprano en la mañana, Lina se despertó.
En el invierno, el aire era ligero. Al acercarse la primavera, los empleados de los Uribe estaban ocupados con las compras y los quehaceres, los automóviles entraban y salían del patio, el humo negro no cesaba, todo muy bullicioso.
Pero dentro de toda esa algarabía, también había melancolía.
Lucas se encontraba en la terraza del segundo piso, desde muy temprano vestido completamente de negro, nada alegre, aunque al menos lucía imponente y erguido. Ese