Capítulo 280
La primavera dio paso al verano. En junio, el vientre de Aitana comenzó a hacerse visible, con una forma puntiaguda que sugería que sería una niña.

En una noche estival, bajo un cielo azul oscuro.

La pérgola de la mansión estaba cubierta de glicinas en flor. Los racimos se mecían con la brisa nocturna, sus tonos violeta pálido lucían frescos y encantadores.

Aitana descansaba en una tumbona, dormitando suavemente.

Una pequeña manta la cubría.

Su largo cabello negro, como las glicinas, danzaba lev
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP