Ella fue al baño a arreglarse, y esta vez Damián no la molestó.
Cuando Aitana salió, dijo en voz baja: —Quiero ver el documento de garantía.
Algo se agitó en el corazón de Damián.
Después de un momento, respondió suavemente: —He concertado una cita con el director del Citibank de Puerto Real para cenar esta noche. Podremos firmarlo esta misma noche.
Aitana sonrió levemente: —Realmente nada escapa de tu control.
Damián también sonrió, aunque con amargura.
La acompañó personalmente hasta el coche.