Dominic Blackwood
Si alguien me hubiera dicho hace un año que yo, Dominic Blackwood, el hombre que controla los movimientos portuarios de Londres y que ha hecho temblar a directores de bancos con una sola mirada, pasaría mi tarde de sábado debatiendo sobre razas de perros, le habría pegado un tiro por insolente. Pero aquí estaba, en una cita con Chloe, intentando recuperar un poco de la normalidad que el secuestro de Mia y el estrés de los últimos días nos habían robado.
Había planeado una tard