Chloe Donovan
La felicidad en la mansión Blackwood siempre ha sido un cristal fino: hermoso a la vista, pero propenso a estallar en mil pedazos con el más mínimo golpe de realidad. El día que Spencer se llevó a Casey e Izzi a su departamento debería haber sido el inicio de una paz duradera. Pero la oscuridad no descansa; solo espera a que bajemos la guardia.
A Mia la secuestraron a plena luz del día. Fueron las veinticuatro horas más agónicas de nuestras vidas. Dominic se convirtió en un animal