Chloe Donovan
El estudio de la galería se había convertido en mi único refugio seguro, o al menos eso era lo que mi mente, desesperada por un poco de normalidad, quería creer. Trabajaba con una intensidad febril, volcando en el lienzo todo el dolor, la confusión y ese último abrazo que le di a Dominic en casa de Spencer.
Hacía días que no sabía de él, y aunque me dolía admitirlo, su llanto había dejado una grieta en mi resentimiento. Sin embargo, cuando Victor Rose me llamó para pedirme que lo