Lucia llegó a su apartamento y comenzó a preparar su equipaje con rapidez. No tenía idea de cuánto tiempo estarían en España, ya que Massimo, su jefe y ahora amante, no le había dado detalles. Decidió llevar todo lo que pudiera necesitar: ropa de oficina, vestidos de cóctel, zapatos elegantes y lo esencial para cualquier ocasión inesperada. Se aseguró de incluir sus documentos, cargadores, perfumes y algunos libros para el viaje. Mientras guardaba sus pertenencias, un leve nerviosismo se instal