En toda su vida, habiendo nacido en cuna de oro, Nathanael Castrioli, había tenido que disculparse a excepción de su abuela, a ella algunas veces le ofrecía una disculpa por su libertino comportamiento cuando lo atrapaba llegando de madrugada a casa, ahora tenía que pedir perdón por haber sido un cretino
El CEO bajó de su coche, su mirada ya no era fría como cuando subió, había calidez en ella, tocó de nuevo la puerta que el mismo azotó al cerrarla, Vanessa, abrió pero cuando lo vió de pié afue