La melodiosa voz de Vanessa, se quedó por unos momentos en la mente del CEO, ninguna mujer que hubiese escuchado antes ni siquiera con sus mejores frases seductoras, se podía comparar a la perfecta seducción e inocencia mezcladas en la joven enfermera y estaba seguro que ella no se daba ni cuenta
— Vaya, eso sí que fue directo, come, no queremos que se enfríe la comida, te daré una semana para que te recuperes de... — el hombre quería decir para que las marcas que había dejado en su cuerpo desa