Jamás en la mansión Castrioli se había presentado un ataque tan sangriento, había hombres muertos por doquier, sangre y muerte era lo que había dejado a su paso, Antuan Rossi
Los hombres del Boss se dispersaron a auxiliar a sus compañeros, Nathanael no estuvo sus largas piernas hasta que llegó a las habitaciones, un llanto que conocía bien llegó hasta sus oídos, el mafioso se apresuró a ir hasta el cuarto de sus hijos, ahí se encontró con el pequeño Nathan que lloraba sin parar, el niño apenas