Al día siguiente la joven enfermera amaneció sola en la cama, su cuerpo estaba cubierto con la sábana, se asomó abajo y vió que estaba desnuda, con eso supo que no había soñado el encuentro íntimo que tuvo con el demonio de Nathanael, ese CEO aprovechado se había valido de caricias para hacerla bajar la guardia
Después de darse un baño y salir en bata del cuarto, se paseó por el enorme penthouse, estuvo así hasta que dió con una puerta que parecía ser más de una oficina que la de un dormitorio,