Al tiempo que Nathanael se corría, clavó ligeramente sus perfectos dientes en la espalda de Vanessa, si pudiera se la comería a mordiscos, pero después no tendría a la mujercita para hacerle el amor
El traje del CEO había quedado arruinado por los fluidos que los cuerpos de los esposos habían dejado en el, Vanessa se puso de pie y buscó la bata para salir del cuarto como alma que era llevada por el diablo, esto de ahora nunca lo había hecho con el hombre y no podía evitar sentir un poco de pena