Mundo ficciónIniciar sesiónLia caminó de un lado para el otro por toda la habitación mientras sus dientes mordían su labio inferior intentando apaciguar sus nervios.
Pasó la mano por su vientre y luego aspiró el aire tratando de agudizar sus sentidos. Ya eran más de las once de la noche, y Nasser posiblemente había enviado algo de lo que prometió con alguna persona.
Esperaba que Said no viniera, ni ahora ni nunca, hasta que ella abandonara este palac







