Porque en esta vida hay que poner en su lugar a las personas desubicadas.
Natasha.
Una ola de calor y rabia se apoderaba de mí cada vez que pensaba en la mujer que estaba con Misha.
La odiaba de una manera que no puedo explicarlo. ¿Qué tenía esa estúpida italiana que no tuviese yo? Era mil veces mejor que ella en todos los aspectos. Era hermosa, alta, tenía dinero y era la envidia de todas las mujeres, pero no entiendo por qué tenía que ser ella.
¡Era una mujer estúpida e insípida!
Llego a un c