Gianna.
Había pasado una tarde diferente y libre de estrés. Mikhail se había comportado como un caballero y ese beso en la rueda de la fortuna, me había dejado sin palabras. Él es un hombre impredecible y aunque volví a caer enamorada de él, sé que probablemente no sea mutuo, pero no sé qué me pasó. Supongo que las horas de trabajo me llevaron a esto…
Ni siquiera tuvimos un día para ayudarlo a recordar algo.
Había llegado a casa y por primera vez en varios días, veo a Thomas, que estaba haciend