—¿A dónde vas caramelito? … —casi choco contra el enorme hombre —¿Te hice esperar mucho?
Me voltee quedándome en silencio, con un pañuelo limpie mis mejillas. Tenia unas enormes ganas de voltear y abofetearlo, de golpearlo y exigirle que me devolviera lo que es mío. Pero me falto fuerza.
“Debes conocer el terreno que estas pisando” fue una de las cosas que me dijo Loraine.
Respire y coloque la mejor sonrisa en mi rostro. aunque tenia la seguridad que mis ojos no podían ocultar el odio que nacía