¿Sientes algo por mí?
Amery sonreía, Drago por el contrario con un rostro de perro apaleado no sé encontraba nada contento con esto, algo en lo que estábamos de acuerdo es que a él no le agradaba la idea de viajar y a mí me molestaba su indiferencia por hacer su trabajo.
—¿Ya tomaron su declaración? —pregunte a Amery que le tenía más confianza, su jefe no tenía la sutiliza de ser agradable.
—Archi no quiere hablar —respondió saludándome de mano —, hasta que no esté presente un abogado, mañana