Solo con ver la palidez de mi rostro podía descubrir que algo estaba sucediendo, guarde mi teléfono y subí al auto, le ordene al chofer que me llevara un lugar sin importancia, solo que me alejara de ahí, Vicenzo abrió la puerta y me saco tomándome del brazo.
—¿Dime que está pasando?
—Tengo que alejarme de ti, de todos, el detective que crees que te ayudara es un inepto, tú no has salido de mis sospechas, tienes tantos motivos para arrebatarme a Peter…
—De mí, ¿por qué? ¿quién te lo ordeno?— er