—No comprendo que paso, debí confundir tu número, lamento haberte hecho venir hasta aquí —se disculpaba Vicenzo, Cristal se reía como una chiquilla.
—No hay problema, es un gusto verte, después de todo tu manejas todo mi dinero y se que contigo esta seguro.
Imaginar sus visitas frecuentes me llenaba de inseguridad, notaba como ella lo miraba y esa sonrisa coqueta mientras la acompañaba a la puerta.
—Ella lo sigue amando —pensé en voz alta.
—Si, esta muy nerviosa, y se nota un esmero en su arreg