Es él... Peter
Subí nuevamente a su camioneta, como Drago nos acompañaría yo decidí ir en el asiento de atrás, creyendo que la mirada de Vicenzo ni su cercanía me perturbarían, pero olvide los espejos retrovisores. Bajé el vidrio y dirigí mi vista al camino. Aun así podría sentir como me miraba.
Al voltear el estaba mirando el camino, estaba actuando como una tonta, eso era. ellos conversaban de futbol, Drago tenia el humor de hablar apasionadamente sobre su equipo favorito de americano, aseguro que le robaro