POV JARETH
La llamada terminó y el eco metálico de esa voz seguía rebotando en mi cabeza. El Lobo Negro… maldita sea, no podía ser verdad.
Mónica me sostuvo la mirada. No dijo nada, pero en sus ojos había lo mismo que en los míos, terror disfrazado de rabia.
—¿Qué hacemos? —preguntó con el tono controlado, pero sabía que estaba tan jodidamente inquieta como yo.
No respondí. Solo apreté el maldito teléfono en mi mano hasta sentir que se rompería.
Ese símbolo, esas palabras… eran una cicatri