44. Infiel
Rodrigo se encontró con Brenda en el hotel de siempre. Sin dudarlo, entró a la habitación junto a ella. Apenas cruzaron la puerta, comenzaron a desvestirse con prisa, perdiéndose en besos cargados de deseo.
—Te extrañé —susurró Brenda contra sus labios.
Rodrigo asintió, con una sonrisa ladeada.
—Yo también… ya estaba muy aburrido.
Se dejaron llevar por el momento, como si el mundo exterior no existiera para ellos. Entre risas y caricias, la conversación tomó un rumbo más oscuro.
—¿Aún no has lo