Khail Petrov
—¿Me puedes explicar como terminó así, Lowen? —el miedo estaba gravado en todas las facciones de la rubia mientras pasaba de Dalia a mi con su mirada.
—Le dije que se lo tomara despacio, lo juro, pero la había visto tan desinhibida y feliz que no me atreví a detenerla.
Dalia estaba borracha, tirada en un sofá del exterior mientras levantaba su mano y se reía de algo que solo ella podía saber.
Me había dado cuenta de que algo andaba mal cuando llegó la hora de ir a buscar a Adam y e