Dalia Davis
Las náuseas se habían convertido en algo de mi día a día tras enterarme de mi inminente embarazo.
Era algo que aún me preocupaba, no solo por todo lo que yo había tenido que pasar cuando tuve a Adam. Sino también porque, Adam era secretamente el primogénito de Khail y lo habíamos mantenido en secreto por su seguridad.
Si lo habían secuestrado solo para empujarme a mí a salir de la seguridad que él me había proporcionado, no quería imaginar lo que harían con él si llegaban a enterars