Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo veintisiete
Aa
El profesor hace una seña y sigue explicando su clase—Bien, decía que...
Y así se pasa todo el día, la gente me mira de arriba a abajo a donde quiera que vaya, con Omar o sin Omar y estoy empezando a creer que casi todos son hombres-lobo por la forma en que me ven.
Como si supieran lo mío con ojos azules.
—¡Oye tú! —eso no es conmigo, Irina sigu







