Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo veinte
Siento su cuerpo tensarse y apretarme contra él, su mandíbula se marca más de lo que ya está y esos ojos viajan a ella con una mueca de desinterés—Xiomara. Largo de mi casa—respira ondo—fuera o no sé que haré contigo porque te juro que no tienes ni idea de como trato a alguien cuando algo me molesta—oh.
El niño mimado saco sus garras.







