Sofia se encontraba ultimando detalles de la fiesta que había organizado en su casa. Afortunadamente, el clima acompañaba para celebrar en el bello jardín con el que contaba la residencia.
Respiró hondo y sonrió. Pensó que cada lágrima derramada, cada sacrificio que había hecho, durante esos años habían valido la pena, y que, si tuviera que volver a hacerlo, lo haría sin dudar. Aun así, el recuerdo de James permanecía en su corazón y sabía que por más esfuerzos que hiciera por olvidarlo, jamás