Paquita quedó atónita cuando vio a los señores, buscando a James. Al ellos llegar sin previo aviso, el joven seguía haciendo su vida como siempre, cumplía a rajatabla con su trabajo. Por esos días había tenido que viajar a Chicago por unos negocios, así que por fortuna o no, por el momento no tendría que enfrentar a su padre.
_ Señor Edward, señora Eleanor que sorpresa verlos aquí _ dijo la mujer tratando de disimular su nerviosismo pues percibió que algo no andaba bien _ Bienvenidos.
Edwar