_ ¡Buenos días... buenos días! _ una voz chillona e hilarante resonó por todo el pent-house de James _ ¿No hay nadie en esta casa?
El ama de llaves fue inmediatamente a recibir a Patrick.
_ ¡Señorito! _ dijo la mujer llevándose las manos a la boca _ ¡que alegría verlo aquí!
El se acercó a la mujer la abrazó y le dio un beso.
_ Paquita, que bueno verte _ le pellizcó la mejilla _ y... ¿Dónde se encuentra el divertido de mi hermanito?
La mujer se encogió de hombros.
_ Ay señorito, su h