James no se dejaría vencer por la terquedad y el orgullo de Sofia, la amaba y lucharía por ella, no podía perderla y mucho menos, por una falacia creada por sus padres y la prensa.
En los sucesivos días, intentó todos los medios posibles para convencerla de su amor y devoción: Tulipanes rosas (la flor preferida de Sofia), chocolates, llamadas, mensajes, largas esperas en la puerta de su casa o la universidad. Por ahora nada de eso había funcionado, ella todo el tiempo le salía con sus martes