_ Cuando toda esta historia comenzó te dije que él no era para ti _ dijo Angelo mientras le acercaba la taza de café a su hija _ ahora, me toca verte sufrir por un hombre que no te merece.
Sofia se encogió de hombros, ya no tenía ganas de escuchar más los “te lo dije” ¿De qué le servía eso ahora?
_ Que va papá, eso ya no importa _ dijo con indiferencia _ todos tenían razón, menos yo. Como si uno pudiera elegir de quien enamorarse. ¿Crees que me levanté un día y dije: ¿oh, hoy me voy a enamo