Capítulo 58. Juramento.
Minutos después…
Samantha entró casi corriendo, pálida y con la respiración agitada, seguida muy de cerca por Raúl, quien no se había separado de ella desde que recibieron la devastadora noticia.
Samantha recorrió el lugar con la mirada hasta encontrar a Isabel.
Al acercarse, notó la presencia de Manuel. Se detuvo de inmediato, lo miró de reojo con evidente desconfianza y, sin molestarse en saludarlo, tomó a Isabel por el brazo para apartarla unos metros del resto.
—Isabel, por Dios, ¿cómo está