*—Theo:
Su abuelo seguía haciéndose el difícil.
Un pesado suspiro salió de Theo mientras entraba al elegante restaurante, que vibraba con la energía festiva de la época navideña. Las luces brillantes decoraban el lugar, reflejándose en los adornos dorados y plateados que colgaban de las paredes. El aroma de pino y canela llenaba el aire, mezclado con el de la comida gourmet que se servía en las mesas bien vestidas.
Se quitó el abrigo, doblándolo en su brazo mientras sentía el contraste entre e