La primera noche en el mar fue mágica. El yate navegaba suavemente y la mesa estaba servida en la cubierta de popa. Valeria lucía un vestido vaporoso que Leo le había regalado en Florencia, y el ambiente parecía sereno hasta que la conversación giró hacia el trabajo.
"He oído que Thorne está intentando apelar desde la prisión", comentó Julián, cortando un trozo de langosta. "Sus abogados están usando el argumento de que la detención de sus hombres en el barrio de Rosa fue un uso excesivo de la