CAPÍTULO 269. El costo de sostener la verdad.
Capítulo 269
El costo de sostener la verdad.
Gabriel no cerró la puerta. La dejó entreabierta como por si un ruido necesitara entrar y darle un motivo para levantarse. Isabela estaba en la mesa con papeles, listas y el teléfono caliente. Ella esperaba. No lo miró con reproche. Lo miró como quien organiza una maniobra: precisa, sin dramatismo.
—¿Qué quieres hacer ahora? —preguntó ella.
Gabriel apoyó las manos sobre la mesa. No habló de la nota ni de los ataques. Habló de lo que estaba por venir.
—Ir a por ella —dijo—. Con rutas cubiertas, abogados listos, y gente que nos cubra si nos atacan por todo lado.
Isabela asintió.
—Eso será necesario. Pero antes necesitamos asegurarnos de otras cosas: pruebas firmes, duplicados de lo que ya tenemos, y un calendario para actuar cuando Teresa esté menos expuesta.
—No tengo días que perder —respondió Gabriel.
—No es cuestión de tiempo —replicó ella—. Es cuestión de exposición. Si vas ahora sin respaldo, pueden convertirte en la noticia y desaparec