CAPÍTULO 246. El amor no tiene límites.
Capítulo 246
El amor no tiene límites.
El amanecer entró al penthouse sin pedir permiso. No fue uba luz violenta ni clara. Era una claridad tibia, oblicua, que se deslizó por las cortinas hasta terminar filtrándose sobre dos cuerpos que aún no sabían del todo en qué punto exacto se encontraban.
Gabriel despertó con una sensación extraña. No fue un sobresalto. Pero tampoco una calma absoluta.
Fue… conciencia.
Sintió el calor de otro cuerpo junto al suyo antes de abrir los ojos. Un calor suav