Capítulo 53. Con las manos vacías
Mateo, por su parte, iba camino a su oficina después de varios días de no presentarse ahí. Iba hecho pedazos, por el éxito no obtenido con Sabella, él hubiera deseado que después de lo vivido desde ese día pudiera haberse quedado a vivir con ella y con su hijo, así tuviera que deshacer el compromiso de él con Leia, ahora sabía que le iba a costar demasiado trabajo casarse con una mujer que no amaba, porque ahora se daba cuenta de que a la que había amado siempre había sido a Sabella, no a Leia.