Capítulo 48. Su razón de ser
Pero Sabella sabía que estaba deseando demasiado, la verdadera oportunidad sería si Mateo, no estuviera comprometido, si no estuviera ya a un paso de pisar el altar. Y que tampoco hubieran firmado ya los dos los documentos del divorcio. No había tenido la intención de echarse para atrás con respecto al divorcio, pero ahora estaba en juego la felicidad de su propio hijo.
–Sabella, sé qué han pasado años y que tal vez ya sea tarde para lo que te diré, pero te pido que me perdones – Mateo la mirab